El viento echó a Alonso contra el muro y terminó en el hospital

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accidenteFernando Alonso protagonizó el domingo el susto de la pretemporada tras sufrir un extraño accidente, según valoró el propio Sebastian Vettel, que lo pudo ver en directo.

Fue entre las curvas 3 y 4 del circuito de Montmeló, en la última jornada de test en el trazado español. Testigo directo, el alemán de Ferrari, que marchaba detrás, aseguró que “se salió de pista y la velocidad era más bien lenta, quizás a 150 kilómetros por hora. Después chocó contra el muro. Pareció raro”, fue su valoración.

Eran las 12.33 de la mañana, y Fernando completaba su 21ª vuelta en otra jornada aciaga para su nuevo equipo, plagada de averías y retrasos en la salida del monoplaza que apareció en pista dos horas después de lo previsto.

En un momento dado se salió de pista, golpeó y arrastró el lateral derecho de su McLaren por el muro varios metros hasta quedarse parado. El ovetense se quedó dentro del coche, sin salir por su propio pie.

A las 12:36, apenas dos minutos y medio después, ya estaban los médicos a su lado y, aunque le hicieron señales para ver si respondía, el piloto parecía no hacerlo, según testigos. “He hablado con él y nunca ha estado inconsciente, hay una gran vena creativa. Se activó el protocolo de seguridad como siempre que hay un gran golpe y lo primero es comprobar que todo está bien antes de empezar a moverse”, señaló después su representante, Luis García-Abad.

Inmediatamente, los comisarios pidieron la ambulancia, que llegó un minuto después, para que fuera trasladado al centro médico del circuito. Allí ya pudo hablar con los doctores, pero un cuarto de hora después fue evacuado en helicóptero al Hospital General de Cataluña, en Sant Cugat, a 10 kilómetros del trazado.

Allí se le realizó un TAC, que desveló que no presenta lesión alguna en la cabeza pero que, por precaución, debía pasar entre 24 y 48 horas en el hospital, que es lo que dicta el protocolo en estos casos.

¿Qué causó el accidente? García-Abad aseguró en el hospital que no hubo mareo previo y despejó los rumores sobre una posible descarga eléctrica en el coche -la luz verde sobre la cabeza del piloto indica que el coche era seguro para ser tocado por fuera- o rotura mecánica que sobrevolaron el paddock toda la tarde. Más que nada por la ausencia de una explicación oficial del propio equipo McLaren durante buena parte de la jornada, y tras evitar que Jenson Button saliera a rodar por la tarde como estaba previsto.

Un accidente normal

La escuadra de Woking, en su comunicado tardío, ofreció pocas explicaciones. “Su accidente es una de esas cosas que pasan en los test. Estaba conmocionado por el incidente, lo que requiere que se quede en el hospital. Es una práctica habitual. Inevitablemente, algunos medios de comunicación han tratado de exagerar el incidente”, decía Eric Boullier, el director del equipo.

El francés añadió que hicieron largas verificaciones posteriores, aunque no especificó qué dedujeron de ellas.

García-Abad culpó directamente al viento. “No se encontró mal antes del accidente. El coche ha cogido grip (agarre), había un viento tremendo, se ha ido contra la valla y la telemetría del equipo lo demuestra, porque iba corrigiendo de izquierda a derecha”, comentaba la mano derecha de Fernando en los circuitos.

“El choque ha provocado todo lo demás. Ha sido un golpe duro. Se encuentra en la camilla, cómodo y tranquilito”, añadió el mánager del español desde el hospital.

Sainz corrobora el viento

Carlos Sainz corroboró que esa curva, así como la nueve, dio muchos problemas a los pilotos durante toda la jornada por el viento, poco constante y variable, y que él mismo tuvo que corregir varias veces la trayectoria en ese mismo punto.

El propio Luis García-Abad descartó cualquier problema para el arranque del campeonato, el 15 de marzo. “No creo que sea un problema serio a 20 días de que comience el Mundial. Estamos encantados y felices de decir que está bien”, finalizó.

Tomado de: MARCA.com

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