Colaboración de: Rolando Ortiz Torres
El 5 de mayo de 1904, ante 10 267 excitados fanáticos del Boston en el Huntington Baseball Grounds, se enfrentaron dos maestros del box. Cy Young lanzo el primer juego perfecto en las Mayores desde que la distancia del box al home fuera extendida a 60 pies 6 pulgadas en 1893. Young guio a los Pilgrims a la victoria 3-0 sobre los formidables Atléticos de Filadelfia y el gran Rube Waddell. Ese fue el segundo partido sin hits de Young. El primero lo había logrado el 18 de septiembre de 1897 para el Cleveland ante el Cincinnati.
Ese juego perfecto de 1904 se desarrolló en apenas una hora con 30 minutos, y fue cantado por Frank Dwyer, el único árbitro del encuentro. Fue un día especial para Cy Young, luego del octavo inning, 24 hombres se habían parado en el cajón de bateo por Filadelfia y los 24 hombres habían regresado al dugout sin alcanzar la primera base.
Cuando comenzó el noveno el estadio estaba enmudecido. Nadie se atrevía siquiera a respirar hondo para evitar minar la concentración de Young. Los primeros dos bateadores vinieron y se fueron fácilmente, solamente quedaba con vida la némesis de Young, Rube Waddell. Aunque la mayoría hubiese traído un emergente por Waddell, el manager Connie Mack opto por mantener su line up original. Más tarde Cy diría que se cuidaba más de Rube que de cualquier otro bateador de los Atléticos ya que a pesar de su pobre bateo era muy impredecible, comentando al Boston Post: ¨Waddell es excéntrico y errático¨. El silencio envolvía el parque mientras Waddell dejaba pasar el primer strike. Luego hizo un swing débil para el segundo y nadie en el estadio dijo una palabra.
El tercer lanzamiento se hizo en absoluto silencio. Waddell golpeo fuerte la bola hacia el center, Young suspiro, pensando por un instante que había perdido su joya de pitcheo.
Cuando la pelota se introdujo fácilmente en el guante del center field, Chick Stahl, el volcán hizo erupción. Los fanáticos se abalanzaron al terreno con júbilo. Cy Young había tirado el primer juego perfecto de la era moderna! Tras este gran duelo, Young mantuvo su maestría hasta el 11 de mayo, cuando extendió su racha sin hits por siete innings más ante el Detroit y gano por lechada en 15 entradas. Entre el 25 de abril y el 11 de mayo, Cy Young lanzaria 24 1/3 de entradas consecutivas sin permitir hits.
