El Real Madrid echó en falta el espíritu y el fútbol de Sergio Ramos durante 39 días. El equipo de Ancelotti ya anunciaba un malestar general antes de la lesión del defensa, pero sin el segundo capitán, el Madrid perdió la identidad e inició un desplome sin precedentes que le ha llevado a ceder el liderato. Ante el Levante, y ya con el internacional español en el césped, los madridistas dejaron ver síntomas de mejoría que deben pasar por el examen del Camp Nou para saber si el enfermo mejora de verdad o definitivamente ingresa en la UCI.
Ramos está con ganas, con rabia de poder demostrar que el actual campeón de Europa tiene fútbol como para dar la vuelta a la situación. El central ha asistido como espectador privilegiado a todo lo que se ha dicho sobre su equipo, desde todas direcciones, por cierto, y por eso quiere tapar bocas, o que estas sólo hablen de fútbol, algo que ha sido más que complicado en las últimas semanas.
Rabia contenida
El segundo capitán cree que el once blanco no ha dado tantos motivos como para que se cuestione todo lo que han hecho Ancelotti y los suyos y busca que se vuelva a hablar de fútbol, de lo que son capaces de hacer, tal y como demostraron en 2014, incluidos los cuatro títulos que en ese periodo de tiempo logró el Real Madrid.
El técnico italiano sabe que con Ramos en el campo, su once gana en fiabilidad, pero sobre todo en presencia. El central se ha convertido en el líder espiritual del equipo y cuando no está su equipo se resiente hasta límites insospechados, tal y como demuestra la pérdida del liderato en Liga y el miedo pasado en la eliminatoria europea ante el Schalke. Ramos es, junto a Pepe, el único jugador capaz de dar un grito, de poner orden y de levantar el ánimo del resto del grupo. Por algo es el jefe al que todos sus compañeros respetan y escuchan por igual.
Ramos se ha perdió cinco partidos de Liga y la eliminatoria ante el Schalke. En los choques del campeonato doméstico, el Real Madrid ha repartido resultados. Dos victorias, dos derrotas y un empate. En la Liga de Campeones perdió uno y ganó otro, pero consiguió el pase a la antepenúltima ronda. El equipo blanco recibió 10 goles y marcó ocho. En su regreso, Varane volvió al banquillo. Ante el Levante, el Real Madrid, sin jugar bien, recuperó la estabilidad defensiva y el orden espiritual del equipo.
La vuelta de Ramos ha dejado patente que Varane es el tercer central del equipo para Ancelotti. Los datos avalan la presencia de la pareja Pepe-Ramos en el Camp Nou. Portugués y español han compartido en tres ocasiones eso de jugar en el centro de la zaga en el estadio azulgrana y no conocen la derrota. Dos partidos de Liga con empate a dos en la 12-13 y una victoria por 1-2 en la temporada 11-12, por otra igualada en la Copa del Rey.
Sergio Ramos conoce el Camp Nou. El defensa ha jugado 10 partidos de Liga en el estadio azulgrana, el primero de ellos con el Sevilla. Las 5 derrotas mandan en el historial, por 2 victorias y 3 empates. Ha logrado un gol y ha visto cómo le mostraban la tarjeta roja en un ocasión.
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