El equipo blanco evitó la maldición que sufrieron antes el Varese y Maccabi

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Baloncesto  Ayon  abraza  Llull  2015_48_originalColaboración Osmany O’Connor

El Real Madrid de baloncesto había ganado hasta hoy todo lo ganable en España, pero tenía todavía clavada la ‘espinita’ de no haber podido conquistar el gran trofeo, la Euroliga. En los dos últimos años el equipo logró llegar a la final, pero en ambas ocasiones se quedó a las puertas tras hacer dos actuaciones bastante regulares. Por eso la

consigna de los de Pablo Laso era no dejar escapar esta ocasión que el destino les había vuelto a regalar, ya que en caso de haber perdido de nuevo el Madrid hubiera pasado a la historia como uno de los equipos de baloncesto con menos suerte de Europa.

Se suele decir que la historia sólo se acuerda de los campeones, por lo que el equipo madrileño estaba casi obligado a ganar este domingo al que fue su verdugo en la final de hace dos años, el Olympiacos. Conseguirlo suponía alzar la ‘Novena’ Copa de Europa tras 20 años sin conseguirla y, además, que los jugadores escribieran sus nombres con letras de oro en el palmarés de la competición más exigente del baloncesto FIBA. Estrellas como Rudy Fernández, Felipe Reyes, Sergio Rodríguez o Sergio Llull nunca habían ganado este torneo y ya tenían especiales ganas tras haberse marchado de vacío en las dos últimas Final Four.

Por eso la ‘Novena’ conquistada ante el Olympiacos no es un título más. Es el torneo que corona a esta generación de jugadores merengues y les confirma como uno de los mejores equipos europeos de las últimas décadas. Con anterioridad el Varese italiano (1977-79) y el Maccabi israelí (1987-89) vivieron la frustración de perder tres finales de Copa de Europa seguidas, así que el Real Madrid no quería convertirse en el tercer equipo en fracasar por partida triple. El reto no ha sido fácil y para conseguirlo han tenido que tumbar a otra leyenda de este deporte, el Olympiacos bicampeón del último trienio. Pero con la ayuda del Barclaycard Arena y de la calidad de sus jugadores el equipo ha acabado haciendo cierto el dicho: a la tercera ha llegado por fin la vencida para los de Pablo Laso.

Tomado de Defensa Central

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