El hijo del Guajiro de Florencia

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Por Mario Martín Martín

Lo del título, tiene su explicación. El 16 de noviembre, del año 1983 —¡como ha llovido desde esa fecha!— en la edición impresa de Invasor se publicó una entrevista con el título: Que hable de pelota el guajiro de Florencia.

Han transcurrido 32 años de aquel diálogo que sostuve con uno de los pocos atletas de los que me atrevo a afirmar que alcanzaron la Maestría Deportiva. No niego que aquella entrevista, cuando apenas quien escribe rebasaba los 30, me sirvió también para aprender un poco más del mundo de las bolas y los strikes.

Ahora, ya hecha realidad la canción de Carlos Gardel: “las nieves del tiempo platearon mi sien”, acabo de conversar con Osmar Carrero Valdés, el hijo de aquel guajiro que tantos momentos felices le regaló a la afición de esta provincia y cubana.

“Mi padre fue un fuera de serie. Me mortifica que algunos, en ocasiones, pretendan que yo alcance los resultados de él. Me enfado no por mí, sino porque considero que pocos lanzadores de este tiempo puedan lanzar como él lo hizo”.

Fue entonces que le dije que la intención de la entrevista era que la afición conociera de Osmar Carrero Valdés: “con aquel señor de la fotografía —y señalé para un gran cuadro colgado en la sala de su casa en el que aparece también Osmarito vestido con el traje de Ciego de Ávila— conversé decenas de veces. Ahora se trata de ti.

— En las últimas temporadas, cuando todo parece indicar que registrarás un buen año, has afrontado lesiones. ¿ Es que tu brazo es débil?

—A mí nunca me ha dolido ni el codo ni el brazo. Todos mis problemas han estado localizados en la espalda. Este año he dedicado meses en el gimnasio para fortalecer los músculos de esa región.

—Te confesaré algo. Tienes una virtud que heredaste de tu padre: concentración y valor para lanzar en los juegos difíciles a gradas llenas.

—Y yo te seré también sincero. No es tanto así como lo afirmas. Aquel segundo juego del play off ante Industriales, en el estadio Latinoamericano, cuando me dirigía al montículo en el primer inning, sentí que me temblaban las piernas. Es verdad que tras los primeros lanzamientos se me olvidó, incluso, que habían aficionados y que el juego se estaba televisando.

—Pero antes hubo otros cruciales y difíciles ante Las Tunas y Granma, y fue decisiva tu labor.

—Pero el Latino es otra cosa. Mira, te confesaré algo que nunca lo he comentado con Roger, ni con ningún miembro de la dirección del equipo. Tras ganar con Vladimir el primer juego a Industriales, en su propia casa, creo que, de forma lógica, Roger pensó: “con una división de honores aquí vamos en coche”. Reconozco que en más de una ocasión él ha hecho pública su confianza en mí. Pero era difícil volver a ganarle a ese equipo en su propio patio.

—¿Tu lanzamiento predilecto?

—Yo solo tiro rectas, slider y un envío algo raro preferentemente a los zurdos, pero no tengo uno especial. En cada momento empleo el que creo oportuno. Mi recta promedio no sobrepasa las 88 millas, por lo que solo mezclarlos bien me dará oportunidades de salir adelante, pero trato, sobre todo, de que una gran parte de ellos, sean pegados y en la zona baja. Cuando logro que esto me salga bien, entonces me creo más grande en el montículo.

—Supe que, en la anterior temporada, no te gustó el tratamiento que te dio la prensa, pues no tuviste, sobre todo en los play off, una actuación destacada.

—Quizás algunos hayan interpretado mal lo que dije, pero aprovecho para aclarar: no quiero que me aplaudan cuando no lo hago bien, pero sin ánimos de herir, ni a usted ni a sus colegas, a veces a la afición solo se le dice: “fulano está mal. Y punto”. Sería preferible, digo yo, que preguntaran el porqué no está bien. Es solo eso.

—¿Tigres campeones de nuevo en el 2016?

—No soy adicto a los pronósticos, pero sí debo decir que contaremos este año de nuevo con un buen equipo, no solo por la calidad deportiva individual de cada uno, sino por la unión que se ha logrado. Eso lo reconocieron Ariel Borrero e Ismel Jiménez, que estuvieron en la parte final en la conquista del último título. Y ojalá sea con Industriales esta vez la discusión.

Tomado de http://www.invasor.cu/deporte/4785-el-hijo-del-guajiro-de-florencia

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