Mike Cuéllar… El Cy Young cubano

Share

Por Juan A. Martínez de Osaba y Goenaga

“Al final, el pitcheo de Cuéllar habló por sí mismo”. Michael M. Oleksak

A mediados del octubre de 1971, el equipo VEGUEROS, de Pinar del Río, fue convocado al cine Pionero, de la capital vueltabajera, para recibir la disertación de un afamado manager, coach y scout de las Mayores: el cubano Pedro Preston Gómez. Las imágenes se proyectaron a pantalla ancha, a la usanza de la época, cuando no existían vídeos ni nada de eso. Fue una jornada memorable, donde todos aprendimos. Mas me llamó la atención el área del pitcheo, sobre todo porque allí hizo énfasis el disertante y volví a ver al zurdo almendarista Mike Cuéllar (ahora en colores), a quien Preston utilizó como modelo para el lanzamiento de la screwball, una bola casi desconocida en nuestro medio. Entre tantos, él fue su monitor a toda pantalla.

Cuba ha tenido lanzadores zurdos de primer nivel desde hace muchos años: Agapito Mayor, Rodolfo Arias, Lino Donoso y tantos otros. No olvidemos que Ángel Catayo González eslabonó una cadena de 55 entradas sin permitir carreras en la Liga Nacional Amateur, una cifra inmaculada en la patria, solo superada en las Mayores por Orel Hershiser (59), Don Drysdale (58) y el inmortal Walter Johnson (56); los tres derechos.

La primacía en las Series Nacionales pertenece al zurdo vueltabajero, Maximiliano Gutiérrez (47,1). Parecería que los cubanos de la mano equivocada tienden a ser más certeros para echarse los innings a las espaldas (una broma).Changa, Pastor, Betancourt, Amorós Hernández, Jorge Luis Valdés, Félix Pino, José Modesto Darcourt, Faustino Corrales, Omar Ajete, y no digo más solo por evitar las injusticias de la desmemoria, sostienen una impronta imborrable.

Otros, extranjeros, pasaron por la Liga Profesional Cubana: William Foster, el hermanísimo del inmortal Andrew Rube Foster, fundador de las (oficiales) Ligas Independientes de Color, o Ligas Negras, en los Estados Unidos, a partir de 1920; Max Lanier, quien junto a Agapito Mayor integró una yunta azul inolvidable. Hasta Carl Hubell había venido a torneos de invitación…

Quizás el más popular haya sido el fenomenal Wilmer Mizell, más conocido por Vinagre, quien marcó toda una etapa, en la campaña 1955-1956, con el HABANA.Les propinó la friolera de 206 ponches a sus rivales, casi un centenar más que la marca anterior.Aquel gigantón, que no se destacó tanto en las Mayores, dejó una huella imborrable en la Liga Profesional Cubana.

El listado sería interminable, pero hoy vamos a hablar del cubano que abrió la senda en uno de los premios más cotizados de las Grandes Ligas: el Cy Young. Hasta la luz de hoy, ningún otro lo ha conseguido, aunque Luis Tiant y Camilo Pascual fueran nominados una que otra vez.

Miguel Ángel Cuéllar Santana, más conocido porMike, y en los Estados Unidos por Caballo Loco (Crazy Horse),nació el 8 de mayo de 1937, en la ciudad de Santa Clara, y falleció de cáncer estomacal, en un hospital de Orlando, Estados Unidos, el 2 de abril de 2010. Con una figura de 6´0 y alrededor de las 175 libras de peso en su mejor momento, está considerado entre los más grandes lanzadores cubanos de siempre. Con el tiempo llegaría a perfeccionar, también, la bola de tenedor, después de hacer época con sus lanzamientos de screwball. Así lo refleja Roberto González Echevarría:

A Miguel Ángel Cuéllar Santana se le ha calificado como el maestro de la bola de screwball, o de tornillo, entre todos los lanzadores cubanos que han desfilado por las Grandes Ligas.

Antes de debutar como rentado, había lanzado con las FUERZAS ARMADAS, en su etapa de servicio militar, donde en 1955 facturó un juego sin hits ni carreras. Participó en las cinco últimas campañas de la Liga Profesional Cubana, todas con el ALMENDARES: 1956-1957 (1-0 -0,61 -1,000), 1957-1958 (4-5 -3,03 -.444), 1958-1959 (5-7 -3,79 -.417), 1959-1960 (5-10 -2,92 -.333) y 1960-1961 (6-6 -3,12 -.500). Como se puede observar, sus resultados en estos circuitos estarían por debajo de lo logrado posteriormente en el béisbol de Estados Unidos y otros países.

En las Ligas Menores trabajó cuatro campañas con los CUBAN SUGAR KINGS. En 1959 participó con ellos en el triunfo de la Pequeña Serie Mundial, definida en La Habana. Ese año acumuló un récord de 10-11. En total obtendría un balance de 37-39 (.487), con efectividad de 2,86. Con ese equipo de la Liga Internacional Triple A, acumularía varios récords importantes.

Con el ALMENDARES campeón de 1958-1959, asistió a la XI Serie del Caribe, que se celebró en Venezuela 1959, donde ganaron los AZULES; uno de los triunfos estuvo a su cargo, así como una derrota (.500), con un promedio de carreras limpias de 4,91.

Había debutado con los CINCINNATI REDS, en una breve incursión por las Mayores, el 18 de abril de 1959. En 1964 firmó por poco tiempo con los ST. LOUIS CARDINALS. Su exitosa carrera en aquel circuito comenzaría a partir de 1965, con el HOUSTON ASTROS y se consagró con el BALTIMORE ORIOLES, plantel al que llegó por una transacción múltiple, el 4 de diciembre de 1968. Allí se uniría a jugadores de la talla de Frank Robinson, Brooks Robinson (La aspiradora humana) y el slugger Boog Powell; aquel equipo parecía invencible. Con ellos estuvo hasta el 21 de diciembre de 1976.

Según el historiador Ángel Torres:

En realidad Cuéllar nunca fue un pitcher dominante hasta que no incluyó su famosa bola de screwball en su repertorio, antes de saltar a los Orioles. Desde ese momento hubo que decirle de “usted”, porque se convirtió en uno de los mejores serpentineros zurdos en la historia del béisbol, donde quiera que se juegue a la pelota.

Pero sería 1969 el año donde se irguió como el mejor de la Liga Americana, con una labor que le permitió acceder al codiciado PremioCy Young, que resultaría compartido. Así se puede leer enWikipedia, the free encyclopedia:

En la campaña de 1969 archivó un balance de 23-11, con 182 ponches propinados y una efectividad de 2,38, con el Baltimore, que había impuesto su propio récord de 109 victorias. Cuéllar conquistó el Cy Young de la Liga Americana, con la misma cantidad de votosde Denny McLain, del DETROIT TIGERS. Así se convertiría en el primer latinoamericano en obtener tan preciado galardón. No se ha repetido un empate entre lanzadores.

Por su encomiástica labor, en 1969 también fue seleccionado, por la revista Sportings News, como el mejor zurdo de la Liga Americana, resultando el lanzador estrella de la selección anual de esa publicación.

Ha sido, sin dudas, uno de los pitchers cubanos más destacados en las Grandes Ligas, dondepermaneció por espacio de quince temporadas, con una excelente marca de 185-130 y efectividad de 3,14, además de 1 632 ponches. De hecho, es el segundo cubano con más éxitos a ese nivel, solo superado por Luis Tiant. Participó en tres Series Mundiales con el BALTIMORE, con balance de 2-2.En play off terminó con 4-4, y excelente 2,85. Adquirió un anillo de Serie Mundial en 1970, donde sería una figura vital para los Orioles, así como otros dos títulos divisionales.

Son recordadas sus actuaciones en post-temporadas. El 11 de octubre de 1969 debutó en los llamados Clásicos de Octubre derrotando a los New York METS (4-1), en un juego que completó con solo seis imparables permitidos. Con la serie 1-2 en contra del BALTIMOREORIOLES, Cuéllar lanzó el día 15 y volvió a trabajar magistralmente. Hasta su salida en el octavo inning, no le pudieron marcar los rivales. El juego se definiría (2-1) en las postrimerías.Fue el triunfador del único partido logrado por los representantes de Maryland, y terminó con una fabulosa efectividad de 1,13; la mejor. Ese mismo año había tirado, como abridor estelar, un sólido juego frente alMINNESOTA TWINS, en el play off de la liga, permitiéndoles tres hits en ocho entradas.

En 1970, después de dos salidas infructuosas, primero en la Serie de Campeonato en el encuentro inicial, y luego en el segundo desafío de la Serie Mundial, la noche del 15 de octubre, en el estadio de los ORIOLES se volvería a vestir de gloria, al ganar el partido decisivo (9 x 3), con apenas 6 indiscutibles permitidos en 9 entradas. Ese año había tenido otra campaña fabulosa, con balance de 24-4, 21 de ellos completos.

En 1971 volvió a destacarse (21-4) y se agenció una sólida victoria de 5 x 1 ante el OAKLAND ATHLETICS, en el segundo choque de la serie por la corona de la Liga Americana, pero en el Clásico de Otoño no corrió la misma suerte, al perder dos de los cuatro encuentros de su club ante el PITTSBURGH PIRATES. No obstante, en el séptimo juego, celebrado en Baltimore el 17 de octubre, perdió en un tremendo duelo con Steve Blass (2 x 1), en uno de los enfrentamientos más recordados en la historia de estas confrontaciones.

En 1972 volvió a tener una labor favorable: lanzó en 35 desafíos, con un resultado de 18-12, en 248,1 entradas, con efectividad de 2,57. En 1973 (18-13), pitcheó en 38 juegos, en 248,1 entradas, con efectividad de 3,27. Es recordado el desafío del 9 de octubre de 1973, frente al OAKLAND, un potente equipo que a partir de esa campaña obtendrían tres títulos consecutivos, dondeel zurdo villareño trabajó durante once entradas contra Ken Holtzman, hasta que el BALTIMORE fue dejado al campo (2 x 1).

En 1974 volvería a la carga y conquistó 20 triunfos con 10 derrotas, en 269,1 innings lanzados, con un promedio de carreras limpias de 3,11. A partir de ese año declinó su labor: 1975 (14-12-3,66) y 1976 (4-13-4,96).

Cuéllar ganó 143 juegos entre 1969 y 1976 para Baltimore, y los managers contrarios se frustraron cuando vieron que sus jugadores no podían hacer nada contra él. Después del juego contra Cleveland en 1971, el manager de los Indios, Alvin Dark, subrayó: ‘La bola rápida de Cuéllar se puede cachar con la mano descubierta; además de que no oculta a los ojos de nadie sus lanzamientos a un metro de distancia, entonces no veo por qué nosotros no lo podamos vencer’.

Se despidió de las Grandes Ligas con cuatro décadas en las costillas, integrando el CALIFORNIA ANGELS, donde había sido contratado el 25 de enero de 1977 y poco después, el 16 de mayo, prescindieron de sus servicios, tras su último partido, el día 3 de ese mes, después departicipar en cuatro Juegos de Estrellas e igual número de Series Mundiales. Su labor entre play off y Series Mundiales, sería de 4-4, con una efectividad de 2,85 y 56 ponches propinados.

Pero su quehacer no se circunscribiría al béisbol norteamericano. Cuéllar también había lanzado en México, donde terminó de máximo ponchador en 1962 (124) con los SULTANES DE MONTERREY, ayudándolos a ganar la liga; al final de su vida activa retornó a esa nación. Estuvo en República Dominicana un par de temporadas, en las que su aporte fue esencial para los triunfos de las ESTRELLAS ORIENTALES y los LEONES DEL ESCOGIDO. En Nicaragua trabajó con los INDIOS DEL BÓER en 1962-1963, cuando lograron su primer título profesional. También lanzó en Venezuela y Puerto Rico, donde se reafirmó como el lanzador cubano con más temporadas en ese béisbol.

Bien lo definiría su coach de pitcheo, George Bamberger, quien mucha inteligencia vio en su pupilo:

Batear es todo ritmo, por lo que Mike utiliza diferentes velocidades y realmente engaña a los buenos bateadores porque, seamos francos, la mayoría de los bateadores son buenos bateadores de bolas rápidas.

Este zurdo estelar aparece como el cubano con más títulos colectivos en lugares diferentes, ya que en Nicaragua, México, Puerto Rico, República Dominicana, en la Liga Profesional de Cuba, las Menores y en las Grandes Ligas, así como en la Serie del Caribe, fue integrante de un equipo campeón.

Y fue así como la vida lo llevó a sufrir, en aquel hospital del norteño Orlando, en la Florida, para despedirse de este mundo con setenta y tres años de edad, pero había dejado una huella imborrable, y se recordará como el mejor pitcher zurdo cubano de cualquier época, hasta el sol de hoy.

En 1982 fue elevado al Salón de la Fama del BALTIMORE ORIOLES y en 1984 al Salón de la Fama del Béisbol Cubano, con sede en los Estados Unidos.

Liga Profesional Cubana:

JL JC JG JP PROM K BB PCL

96 18 21 28 .429 248 164 3,09

Grandes Ligas:

JL    JC  JG   JP PROM INN    K    BB  PCL

453 172 185 132 .587   2808 1632 822 3,14

Récords:

-Ha sido el mejor lanzador zurdo cubano, en las Grandes Ligas.

-Único que ha alcanzado el Premio Cy Young entre todos los cubanos, y el primero entre los latinos; en 1969 con el BALTIMORE ORIOLES.

-Entre los más destacados con los CUBAN SUGAR KINGS, en la Liga Internacional Triple A.

-Actuó en tres Series Mundiales (1969-1971).

– Líder de los lanzadores en la Liga Americana en 1970 (.750) y 1974 (.688).

-En cuatro temporadas ganó más de 20 juegos: 1969 (23), 1970 (24), 1971 (20), 1974 (22).

-Fue escogido para cuatro Juegos de Estrellas, con participación en 1967, 1970, 1971 y 1974.

-Su labor entre play off y Series Mundiales, sería de 4-4, con una efectividad de 2,85 y 56 ponches propinados.

-Con los CUBAN SUGAR KINGS: mejor de por vida en efectividad (2,86), 1ro. en lechadas, empatado (10), 2do. en juegos completos (32), en entradas lanzadas (736) y en perdidos, también empatado (39); 3ro. en victorias (37), en ponches (357) y en juegos lanzados (146), así como 4to. en bases otorgadas (229). Asimismo, en 1957 lideró las efectividad (2,44) y en 1958 las lechadas (5).

(Con documentación de Enciclopedias de las Grandes Ligas, Baseball-Reference.com, Guías del Béisbol Profesional Cubano, Mexicano, Dominicano, Nicaragüense y de Puerto Rico, Wikipedia, the free encyclopedia,Jorge Figueredo, Juan A. Martínez de Osaba y Goenaga, Severo Nieto, Marino Martínez, Jim Russo, Michael Oleksak, Roberto González Echevarría, Jesús Alberto Rubio, Carlos Castillo, Jaime Cervantes, Yasel Porto Gómez, Ángel Torres, Nelson Varela, Peter Bjarkman, René Molina, Eladio Secades, Felo Ramírez, Juan Ealo, Jess Losada, James D. Cockroft, Félix Julio Alfonso López, Fernando Rodríguez Álvarez, y otras fuentes).

Tomado de CubaDebate

Share