La coronación de Arlen López devino fiesta en la más oriental de las provincias cubanas, que aplaudió también la plata de Erislandy Savón.
Por Gerardo César Terrado
Guantánamo.- LOS MÁS de 12 mil kilómetros que separan a Cuba de Doha, capital de Catar, no obstaculizaron el disfrute del triunfo en calle 3 Oeste esquina 14 Sur, barrio de esta ciudad donde vive Arlen López Cardona.
De 22 años de edad, con su boxeo elegante, efectivo, todo el tiempo dominante ante los contrarios y golpeando a una u otra mano, venció por veredicto unánime de 3-0 al uzbeco Bektemir Melikuziev en la final del Campeonato Mundial.
«Ayer le dieron la oportunidad de llamar por teléfono a su familia, y me llenó de mucha sorpresa esa comunicación. Le dije “Hijo, tú vas a venir con el oro”, porque confío siempre en él, y me respondió “Tranquila mami que así será”, y ahora la felicidad llega como nunca a mí», expresó Reyna Cardona, la madre del monarca.
Los presentes en la casa tiraron golpes, se movieron de un lado al otro frente al televisor en medio de un ambiente enaltecido mientras siguieron el desempeño de su ídolo.
«Este éxito significa lo máximo porque Arlen es un muchacho muy educado, disciplinado y siempre entrena, vino a Guantánamo durante sus vacaciones y no perdía la oportunidad para prepararse, y es muy combativo», considera José Ramón Sarría, una pieza clave en la crianza del atleta.
La familia deportiva en el Alto Oriente cubano está de fiesta porque Guantánamo ratifica su tradición en esta disciplina.
«Un triunfo más para el boxeo, y estoy muy contento de compartirlo en casa con la familia del campeón, con sus compañeros, entrenadores y los dirigentes deportivos que acudieron a ver la pelea», aseveró Víctor Sánchez Matos, director técnico del boxeo en la provincia.
Quienes descubren o forman a un talento asumen con regocijo sus éxitos como héroes anónimos merecedores de reconocimiento, como Eleodoro “Duke” Stable, quien logró el pase de Arlen del voleibol al boxeo, o Roberto Portuondo, que le tuvo a su cargo en la base.
«Este resultado me llega al corazón, al alma, porque es como un hijo que tuve en mis manos, al que aconsejé desde que dio los primeros pasos en el pugilismo, por eso me llena de mucha satisfacción», indicó este último.
«El “Duke” Stable lo trajo al boxeo y luego trabajé fuerte con él para que fuera el campeón que queremos, así que me siento como si el medallista de oro fuera yo», agregó.
El barrio del sur está de fiesta, Guantánamo vive la victoria, celebra el título y todos esperamos por la llegada del titular Arlen y el subcampeón Erislandy Savón, derrotado por el ruso medallista de plata en la edición anterior Evgeny Tishchenko.
Y si eso fuera poco también es guantanamero el jefe de entrenadores Rolando Acebal, recién distinguido como el mejor de la V Serie Mundial.
Tomado de http://www.jit.cu/NewsDetails.aspx?idnoticia=37248