Un hombre de honor

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Por Yoan Azul

Era una deuda que tenía conmigo, no podía dejar pasar a semejante leyenda.
Escribirle a este pedazo de jugador es un instante de iluminación mística, retroalimentación histórica, acompañada de una sensación de plenitud. Persiguiendo la historia, hace un tiempo mi imaginación vino a dar con el monumento de quien fuera uno de los responsables de que yo me enamorase de este deporte.

Genio en defensa, el general italiano pegaba un grito y desplegaba sus tropas, haciendo caer al enemigo en la trampa, quebrando al ataque rival, llevándolo al letargo del fuera de juego.

Durante 20 años el grito del sabio flotó en el viento que arrastró a las pasiones entre el 77 y el 97, y que aún se respira entre los que le vieron, cuando llegan sus recuerdos.

Su cuento, es un ejemplo para aquellos que la vida ha golpeado y deben levantarse ante ella. Siendo todavía un adolescente, a los trece años perdió a su madre víctima de un cáncer y a los diecisiete a su padre atropellado por un auto. Su Hermana Lucía se hizo cargo de él y de su hermano Giuseppe. Dejó los estudios mientras soñaba con ser piloto de Ferrari, pero su hermano le incentivó la pasión por el fútbol y juntos se probaron por el Inter. Al hermano le sonrió la suerte, pero él no tuvo la dicha, debido a su baja estatura. Pero la cuerda está en que los hombres no se miden de los pies a la cabeza. Y en 1974 ingresa por el juvenil del Milan. Equipo que ha confesado ocupó parte del rol de sus padres, de ahí nace su amor incondicional.

Al poco tiempo de fichar por los Rossoneri, contrajo una extraña enfermedad que hizo que su vida peligrara seriamente, pero una vez más se levantó ante el destino, esta vez para abrir una hendidura en la historia. Formando parte de uno de los ciclos de clubes más exitosos, y de una selección italiana que logró que muchos le dedicaran sus lágrimas.

Disputó su primer encuentro con el Milan el 23 de abril de 1978 frente al Verona. La temporada siguiente ganaron el décimo Scudetto, lo que significó tener la primera estrella en la camiseta. Luego bajaron a la serie B, subieron, volvieron a bajar y ascendieron de nuevo.

Fue campeón de España 82, donde no disputó ningún partido de titular.

“Cuando se comente de mi homenajeado, es imposible no profundizar sobre el Milan de Sacchi, ya que sobre su espalda se construyó el mejor AC de todos los tiempos.”

Conocido únicamente por las brillantes temporadas que había tenido dirigiendo al Parma en la Serie B, Sacchi fue contratado (1987-88) por Berlusconi, este último se había convertido en el décimo presidente, tras adquirir el club en el 1986. Con el apoyo y el poder adquisitivo del presidente, Arrigo pidió la contratación de dos holandeses: Ruud Gullit, creativo del PSV, y Van Basten, goleador del Ajax. Finalmente, los Rossoneri se adjudicaron el Scudetto tras pelear con el Nápoles de Maradona. Para ese tiempo ya era un jugador experimentado, consolidado en el fútbol italiano, y había alcanzado su mejor nivel.

“Sacchi los hacia entrenar atados a una cuerda para que siempre estuvieran en línea”

La siguiente temporada 88/89 inició con la conquista de la Supercopa de Italia, y fichando a otro holandés, quien complementaba el escuadrón de ataque junto a sus compatriotas y a la base italiana del equipo, conformada por “el inolvidable capitán” quien sería la extensión de Arrigo en la cancha, además estaban, “el eterno Maldini”, Tasotti, Costacurta, conformando la que probablemente ha sido la mejor línea defensiva de todos los tiempos.  Donadoni, Ancelotti, igual formaron parte de la sinfónica de Milano que enamoró al mundo.

“De los pies del heredero de Beckenbauer, surgía el tejido de las jugadas en defensa y el apoyo en ataque”

El tridente llevaba la responsabilidad del espectáculo y los goles, en la retaguardia era donde estaba mi jugador, hombre fundamental en el sistema de Sacchi, un líbero que atesoraba una enorme capacidad de liderazgo y amplia comprensión del juego, fue lo que Cruyff para Rinus tiempo atrás.

El Milan comenzó a deslumbrar en el Calcio y en Europa, y aunque no pudieron lograr el bicampeonato en liga, arrasaron en el torneo continental, teniendo como prueba aquella semifinal del Madrid (6-1 global) y la Victoria ante el Steaua Bucarest de Gheorghe Hagi (4-0).

En el 1989 quedó segundo en la carrera por el balón de oro, superado por Van Basten.  No cabe duda que el holandés tuvo un rendimiento excepcional, pero sabemos que el que marca los goles vende más que el que los evita.

En el curso (89/90) el equipo conquistó la Supercopa de Europa, Copa Intercontinental, y alzó por segundo año consecutivo la Copa Europa, demostrando que el futbol ofensivo y defensivo pueden congeniar y dar espectáculo a la vez.

En el mundial de Italia (90), contaban con un gran equipo, llegaron a la semifinal frente a la Argentina en el recinto del Napoli de Maradona, en un partido que terminó 1-1, San Paolo contribuyó, y el travesaño le negó un tiro libre a Baggio. En la lotería Donadoni y Serena fueron víctima de Goycochea, y los Azzurri quedaron eliminados en su tierra.

En la (90/91) al todopoderoso Milan le ocurrió lo impensable, fue eliminado en cuartos de la copa Europa luego del escandaloso partido ante el Olympique de Marsella. El juego estaba 1-1 cuando de repente la iluminación del estadio se apagó, al reestablecerse la luz el AC no salió a la cancha, y la UEFA lo sancionó con la pérdida (3-0) del partido y con la suspensión para la siguiente edición. Esto se aunó a que en la liga quedaron en segundo puesto, por lo que Sacchi presentó su dimisión.

Para valorar lo que hizo Sacchi habría que entender lo contractual que resultó su propuesta en Italia. Donde siempre ha dado prestigio vivir del atrevimiento ajeno y no del propio.

Lo primero que dio estructura a la revolución que marcó al Milan fue el aprovechamiento del fuera de lugar, y ante todo la posición de la pelota en campo contrario, la idea consistía en apretar la salida del rival y robar el balón cerca del área para ampliar la posibilidad de gol.

Esto generó admiración hacia el técnico, aunque mucho crédito de este ciclo histórico lo tiene Berlusconi. Cuando el Milan cayó ante el Espanyol en la Coapa UEFA del 88 y muchos pedían la cabeza de Arrigo, Berlusconi llegó en helicóptero al entrenamiento reunió al plantel y le dijo:

“El único que tiene segura la continuidad para el próximo año es el técnico”

Parte del sustento del AC se encontraba en su presidente, en su convicción, en su firmeza, en que hubiera un hombre capaz de ir en contra de la cultura de su propio país para imponer lo que él creía que era lo mejor.

La llegada de Capello nada cambió para il capitano, pues Fabio dio continuidad al proyecto de Arrigo. Con 56 puntos y sin conocer la derrota, el Milan se transformó en el segundo equipo italiano en terminar de manera invicta.

En las dos campañas siguientes se hicieron con el escudetto, y la supercopa de Italia del 92,93, y 94. Igual alzaron la UCL del 94 (el famoso 4-0 al Barcelona), donde el líbero y Costacurta estaban suspendidos para la final.

Sinceramente, no es de mi gusto recordar o escribir sobre la derrota en la final del 94, pero la historia no se puede borrar. Desgraciadamente esos momentos tristemente célebres para algunos, que a su vez saben a gloria bendita para otros, de vez en cuando tocan a tu puerta

para recordarte que también existe la cara de la derrota.

Se rompió el menisco, necesitaba dos meses y en veinte días estaba jugando la final, partido en el que tenía que defender al monstruo Romario y a Bebeto. Fue uno de los mejores partidos de su carrera, pero le tocaron los penales. A la ruleta llegó sin piernas y la tiró por encima, el dios del futbol quería que Brasil llegara a su cuarto campeonato. Baggio que jugó lesionado los 120´ la mandó a la tribuna. No tenía que terminar de esa manera, cualquiera podía fallar menos él.

Desde ese momento dejé de creer en el ser supremo del futbol, aquel que cuando la cosa está en candela miramos al cielo y le pedimos por nuestro equipo. Aún me sirve de consuelo, aquello de que “hasta los grandes fallan”, pero este es un gigante en toda la extensión de la palabra, enorme como jugador y un gran hombre.

Terminó su carrera en la campaña 96/97, con 37 años de edad, se mantuvo todo el tiempo en el AC Milan, algo digno de reconocer. Más en estos tiempos, que los millones se imponen, y que muchos piensan que para demostrar hay que hacer turismo de club en Europa.

Cuando murió el padre de Maldini fue de los primeros que estuvo dándole su apoyo incondicional, como en los viejos tiempos (dentro y fuera de la cancha). Juntos lloraron la final del 94, y juntos despidieron a Cesare.

Un periodista en una entrevista sobre su vida, le llegó a preguntar

¿Quién hubiera sido más difícil de parar: Cristiano o Messi?

A lo que respondió:

“Me hubiera gustado enfrentarlos a los dos a la vez, pero con toda la defensa del Milan, con Tassotti, Costacurta, Maldini, pero no yo solo (risas). Lo que sí es claro es que para marcarlos hay que estar concentrado y tener la mayor decisión”.

Ya esto queda para la imaginación, lo cierto es que esta línea de cuatro contó con dos de los cuatro mejores defensores de la historia.

El Milan retiró su camiseta con el ‘6’ por respeto a su oficial de retaguardia.

Si quieres ser un grande la clave está en ser distinto al resto. Más allá de los títulos, se trata de ser un jugador cuyo paso por este deporte no pase inadvertido. Hay que reinventar el fútbol y provocar que el paradigma de percepción ya nunca sea el mismo después de tu aparición. Pocos han sido los elegidos, entre ellos se pasea Baresi, un inmortal que dejó tatuado en la imagen de los aficionados a “un hombre de honor”

 

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Aficionado a los deportes. lazaror@unica.cu

4 Comentarios

  1. Grande Baresi, entre los Grandes lo vi jugar en Italia 90 y ma encanto como conducía la defensa azzurri y en el 94 seco a los brasileños sin duda muy buen trabajo Yoan te sugiero que hagas estos HOMENAJES a figuras como estas creo que VAN BASTEN,PIRLO entre otros tambien lo merecen
    gracias y saludos

  2. Perfecto una vez mas………pero porfa no me recuerdes mas la final de baggio………….oye viste la entrevista que le hizo Paquita a Reinier, yo escribi pero no subieron mi comentario…………….saludos amigo.

  3. Un gigante el Baresi, sin dudas de lo mejor de la defensa, no lo vi jugar, pero ahi quedan sus videos, que si he visto y sus numeros, él junto a Maldini, lo mejor de la defensa de aquel milan y aquella italia…. Excelente articulo Yoan…..

    • Buen día para todos
      Susana, viniendo de “Paquita” que más se puede esperar. Marca, Sport, Defensa Central, Mundo Deportivo, Lía, Rony, la mesa, en fin. No sé si has leído a la paquita, pero de haberlo hecho sabrás la inclinación de sus artículos. Totalmente parcializada, de la vieja escuela, del, del, del…… Además, que de deporte no tiene idea…
      Incluso entré a Cuba debate a leer las opiniones.
      Reflexionando sobre lo leído

      1-El mensaje nuestro llegó alto y claro (El abogado del Diablo y sus comentarios, más todo el berrinche que hace rato vienen dando los aficionados en las redes. Sé que algunos lo mandaron a TR, vi que uno de nuestros foristas lo colgó en cuba debate, que igual generó algunos comentarios. Y creo la señora (con todo el respeto) trata de limpiarle la imagen. Con una entrevista escueta, hecha con ciertas intenciones, por una persona que no tiene idea de lo deportivo.
      2-Mirando los comentarios de CD llegué a la conclusión de que muchos no se postearon, lógico si se tiene en cuenta el objetivo de la entrevista. Además, pude constatar que nuestra cultura deportiva en cuba está en el piso, hay que leer un poquito de historia para darse cuenta que este señor tiene tremendas lagunas, y se equivoca muchísimas veces. Lo que pasa que habla con una firmeza que el que no conoce no se percata.
      3 – Que sea de los que más conocimientos tiene en lo general, de los narradores, no le garantiza ser buen narrador. Tampoco un buen historiador. Te pongo el ejemplo de Eusebio Leal, es el historiador de la habana, pero además (aunque no concuerde con él en todo) tiene una manera de dirigirse al televidente (en este caso) fantástica, la dicción, las pausas, por dios.
      Yo tuve un maestro de pedagogía que él siempre hacia énfasis en las pausas, el tono de la voz.
      Claro, si eres vulgar, va y a lo mejor el chancleteo y la gritería, te entra.
      4- Suponiendo que sea el mejor de los narradores, o el menos malo, eso no te garantiza que seas bueno, y más con la poca calidad que tienen los demás.
      En fin, mi Susanita, el día que tengas acceso a todos los canales deportivos de la Región, a la radio, a la INTER (como es), óigame que solo hay que oír al German García y al Muela de RNE, Luis, Visca, Jorge, Farfán, Richard, Marito, Palomo….
      Un cordial abrazo.

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