Pensar en que el equipo Cuba, una y otra vez pasa por sus peores momentos en la historia de nuestro deporte nacional, es un nudo en la garganta para cualquier amante al béisbol de su tierra. Es por eso que, una vez asimilado el panorama de la derrota, no por inesperada, sino por contundente y humillante, les debía mi comentario.
*Cuba vs Holanda: Trends
Cuba llegó a su último juego de la segunda ronda en el Clásico Mundial de Béisbol, con respiración artificial, y Holanda, “Bestia Negra” plantada desde 2013 en nuestro sendero de las semifinales, le pegó una paliza 14×1 que, en mucho tiempo, será difícil olvidar. La golpiza beisbolera ha sido la más holgada en el presente torneo cuatrienal, y la primera que recibe Cuba desde 2006, cuando cayeron 12×2 contra Puerto Rico en primera ronda.
Las señales de humo desde el mismo inicio, nos adelantaron qué sucedería: Andrelton Simmons elevó al central —con su swing de impacto sólido—, la pelota simulaba un dardo rumbo al techo, pero fue capturada en la pradera central por Roel Santos. Once pitcheos después, tres bateadores enfrentados, y a Lázaro Blanco —el lanzador reservado para timonear la presión del juego “bueno”— le habían anotado tres veces. Aunque, en sí, la pizarra se rellenó de un solo estacazo: Enorme cuadrangular de Wladimir Balentien, a quien adoran en el Tokyo Dome, por su récord de 60 jonrones en la Liga Japonesa Profesional.

Abrir perdiendo para Cuba, en el mismo inicio del choque, fue más una estocada moral y sicológica, que desafiante y beisbolera… Así pues, los tulipanes se colaron por la brecha del derrotismo, sus bateadores apuntaron con la mirilla en los alejados, desatinados y mansos pitcheos de todo el staff cubano. La historia del súper nocaut comenzaba a tejerse, y a la altura del cuarto inning, en apenas 90 minutos, Holanda, verdugo y “martirio” de Cuba, ya ganaba 12×0.
Algo es bien cierto: Las derrotas se veían venir, sobre todo, luego de que Cuba pasó agónicamente hacia la fase siguiente, gracias a un batazo de Alfredo Despaigne, alma y corazón del team. La ofensiva contra Israel fue pobre, y si no nos pintaron de blanco, fue porque Despaigne apareció de nuevo con un batazo descomunal. Frente a Japón, el conjunto dio muestras de vida y chispa ofensiva, gracias a ciertos cambios en el line up, que tanto se esperaban.
En los últimos dos pulsos, la tanda de 1-2-3 se fue de 21-0 (12-0 ante Japón y 9-0 contra Holanda), y el pitcheo, de alguna manera, se manejó con hilos de conservadurismo y piscas de una doctrina desactualizada, si de mover piezas en el bullpen se trata. Las fallas en la conformación del plantel sonaron al final: Carecíamos de un utility, por lo que se apeló a detonar el botón de las improvisaciones, bastante desagradable a estas alturas de un campeonato tan exigente.
No obstante, seamos consecuentes, pues a ese equipo no se le podía pedir mucho más esfuerzo: Se hizo el intento. Se batalló en buena lid, y aunque la novena estuvo en el grupo más débil, cumplió en avanzar a la segunda ronda, como siempre desde 2006. Jugamos béisbol contra los mejores, con parte de lo más brillante que se podía ofrecer de nuestra Serie Nacional, y por esta vez, no teníamos en el dugout todas las armas para contrarrestar al adversario, el mismo que crece y propone en cada experiencia, una oposición aún más sólida y compuesta.

Aún suena insólito, que Alfredo Despaigne y Yurisbel Gracial hayan bateado todos los jonrones de Cuba (4) —el resto del equipo, cero en 153 turnos—, promediado .453 (42-19) —los demás integrantes solo .235 (153-36) — y, por si fuera poco, también terminaran con la única colecta de bases robadas (4).
Imagino, que de una forma u otra comenzarán los análisis, lo que, desde mi modesta visión, no nos conducirá a solucionar la hemorragia principal. Si no avanzamos más en el IV Clásico Mundial de Béisbol, no fue por habernos equivocado constantemente, ni por las decisiones —en ocasiones pasivas— del colectivo de dirección. Fue, simplemente, porque estamos distantes del nivel que han conseguido nuestros rivales.
Aunque suene a ‘martirio’, esa es la verdad ‘absoluta’. ¿Cuál será el antídoto para resolver esta peliaguda situación camino al Clásico de 2021?… En mis manos no consta el poder ni la decisión de qué se hará. La opción más coherente y esperanzadora que veo para cruzar el bache del presente: El equipo unificado.
Tomado de http://www.radiorebelde.cu/noticia/cuba-clasico-mundial-2017-trance-adios-supremacia-20170317/
Se habla mucho de como mejorar el beisbol en Cuba y creo en mi modesta opinión que pasa por dos aspectos fundamentales y una lista enorme de aspectos secundarios.
1- Cuba tiene que ir a las competencias internacionales en especial el clásico con sus mejores peloteros, vivan donde vivan, siendo cubanos todos deberían tener el derecho. Todos los demás lo hacen las grandes estrellas no se forman en una temporada y todos llevan a los mejores porque nosotros no ¿ hay que luchar por ello.
2-El beisbol cubano tiene que evolucionar, el salario de los peloteros, entrenadores árbitros en fin de todos los profesionales que trabajan para este deporte debe estar equiparado al menos con el salario de las ligas que nos rodean de países parecidos a nosotros, dígase Venezuela, Mexico Dominicana Panama ETC. Ah que se necesita financiamiento si y de donde saldrá? bueno alli es donde hay que derrumbar tabues y murallas ideológicas obsoletas, de donde sale el financiamiento de los demás países, de las promociones a los productos de las empresas, de los derechos televisivos, de la venta de suvenires de lo recaudado en los estadios, de alli sin miedo. Ah pero tiene que mejorar el espectáculo para cobrarle mas a la gente no podemos sentarnos mas en muros de concretos mientras vemos los estadios del mundo no del desarrollado sino los de aquí cerca con butacas cómodas, grandes espacios todo limpio brillante grandes pantallas eso es parte del deporte hoy en dia del espectáculo del éxito, ni podemos tener baños sucios ni cafeterías con agua caliente y croquetas si acaso porque asi el peso que pagamos aun nos parecerá caro, si hay que mejorar el espectáculo hay que cambiar personajes como Higinio Veles, hay que buscar ideas nuevas nuevos directivos todo nuevo es el momento o sino pues nada a disfrutar de CR7 y Messi y del clásico Español de la Champion y todo lo demás y olvidarnos de nuestro deporte nacional, no es lo que queremos pero es lo que va ocurrir si continuamos con el terrible y dañino inmovilismo.
De lo último que mencionas creo que ya sucedió hace rato.
¿supremacía?, posiblemente ni Kindelan, ni Pacheco, ni Linares,etc. recuerden algo de ese término
Estas son las santas horas que no se quien gano en el juego de anoche entre Dominicana y Venezuela, y por aquí no se ha publicado ni pio. El hecho de que ya no estemos en el Clásico no es motivo para que no se le siga dando cobertura. Gracias.
3-0 dominicana
el beisbol en Cuba muere cada vez que hay un evento internacional