Los Miserables / Por Yoan Azúl

Share

Meditaba yo, sobre la mala actuación del equipo cubano en la Liga Canam, los prospectos que perdieron el rumbo del sueño americano, y la actitud de directivos para con los que hoy no sirven a nuestro movimiento deportivo, muchos con intenciones de hacerlo; reflexionando para entender que tanta culpa tienen los que se han marchado dejando huecos, o los que acá cavan cada vez más profundo el agujero donde ha caído nuestro deporte, y en mi afán de encontrar los héroes y villanos de esta película, desempolvé a un viejo amigo.

Es un libro, y trata de un razonamiento sobre el bien y el mal, sobre la ley, la política, la ética, y la justicia. Pienso una novela que se adelantó a su época y sirve como una defensa de los oprimidos sea cual sea el lugar o situación socio-histórica que vivan.

Cuando conocí a Jean Valjean, tuve la sensación de que le había visto antes, igual me sucedió con los demás personajes; es increíble como un libro además de ser una fuente de sabiduría, puede dejar una huella en tu vida y hacerte crecer como persona, por eso le he traído.

Valjean es el personaje principal de la historia, su personalidad es cambiante y compleja; es el eslabón que une a todos los personajes, a través de los cuales trataré de llegar a una reflexión.

Él era un chico muy responsable, amable y amoroso, queda huérfano siendo muy joven y se hace cargo de su hermana viuda y sus siete hijos, una responsabilidad que no le correspondía y que no podía solventar ya que el país estaba en plena crisis por la revolución. Es, hasta ese momento el tipo de persona que haría lo que sea por el bien de sus seres queridos, un ejemplo a seguir, pero su suerte cambia por completo, se convierte en todo lo contrario. Valjean es llevado a prisión por ser sorprendido robando, y es cuando sus conceptos de bien y mal se confunden, él pensaba que, al robar el pan hacia un bien para alimentar a su familia, pero se olvidaba que estaba a su vez haciéndole un mal a la persona a la que había robado. Jean se llena de odio y rencor, cree que la justicia no existe y que todos los seres humanos son unos miserables.

Antes de dar una opinión sobre la conducta de Valjean, hay que entrar analizar la situación familiar, y la situación social durante ese periodo que es muy irregular. La masa de gente pobre es muy grande mientras que la gente noble ocupa un pequeño porcentaje de la población. La gente pasa hambre y un gran número de personas se sienten descontentas con la política francesa de esos años.

Pienso que antes de castigar al prójimo, hay que analizar las causas que llevaron a esa conducta. Si es que realmente se tiene interés de vincularlo a la sociedad, y no se poseen intereses que lleven a los extremos; oportunistas aquellos que se ceban, de las circunstancias de su semejante.

“La primera justicia es la conciencia”

Valjean rompe el pasaporte que debía portar y visar en cada ciudad que la ley le había

signado; rompe con él su identidad y su pasado; decide cambiar de ruta y de nombre; huye y

se convierte, después de años de esfuerzo, en un empresario y en alcalde de su ciudad: Monsieur Madeleine.

Antes, el obispo Charles Myriel, no sólo no condena a Valjean cuando éste es apresado por haber robado su platería, tampoco se limita a negar lo ocurrido para liberarlo, también regala a Valjean sus candelabros y hace votos con esta acción, para poder transformar su alma. El recuerdo de este acto será para Jean Valjean un símbolo imprescindible del ascenso moral continuo que es su propia historia.

Mientras Valjean asciende con su redención, somos testigos de la caída de Fantine; madre soltera que, para dar de comer a su única hija Cosette, a la que deja con los Thénardier, cae poco a poco en la miseria hasta llegar a la prostitución y la muerte.

La señora y el señor Thenardier carecen de honradez y representan la pura maldad. Ambos son dueños de una posada, donde el señor Thenardier presume de haber sido un héroe veterano durante la Batalla de Waterloo, cuando en realidad mientras intentaba robar las pertenencias de los soldados caídos se topó con un oficial que todavía estaba vivo, y por remordimientos le salvó.

Los Thénardier se mantienen en un mismo nivel ético durante toda la obra; además, a diferencia de Valjean, cumplen los códigos morales de la época. El padre es un patriota que ha defendido Francia con las armas, viven en familia y realizan conductas típicamente caritativas, como auxiliar a Fantine, una madre soltera en apuros, cuidando de Cosette, su única hija.

Cuando realmente cobran cada vez más a Fantine por la manutención de su hija, a quien maltratan, explotan, la convierten en sirviente de su familia e intentan venderla. Intercambian convicciones y favores. Todo es negociable para ellos, no hay pacto indigno.

Por su parte, Javert es un sabueso de la ley, había custodiado a Jean Valjean en prisión y sabiendo que éste ha roto su libertad condicional, dedica su vida a seguir sus huellas para hacerlo cumplir la pena que le corresponde, que es la cadena perpetua; para él no hay ley inmoral ni moralidad fuera de la ley. Su instinto de investigador lo lleva a convertirse en el jefe de la policía de la ciudad que Valjean, bajo la impostura de Madeleine, es alcalde.

El inspector, atendiendo a su gran intuición, había denunciado la impostura de su jefe, pero llega a sus oídos que un tal Carnot, que había sido apresado por robar manzanas, es reconocido por los prisioneros de Toulon con Valjean. Esta falsa acusación, que lleva a Carnot a un nuevo juicio, echa en tierra la hipótesis de Javert y lo convierte en calumniador. La congruencia de Javert, hombre de ley, lo lleva entonces a solicitar al alcalde Madeleine tanto su propio despido, como ser denunciado por difamación.

Jean queda profundamente angustiado y conmovido por un nuevo dilema ético, callar significa para él una oportunidad, lo contrario abandonar a un inocente a la esclavitud de la cadena perpetua. Aclarar la confusión por su parte le implicaría desamparar a cientos de trabajadores y traicionar la vida por la que ha luchado tanto tiempo, pero le permitiría mirarse con mayor dignidad frente al espejo de su conciencia. Tras una larga noche de reflexión moral se presenta en el juicio y se descubre ante el tribunal como el verdadero Jean Valjean. Como no es apresado vuelve a Montreuil, adonde llega a tiempo para ver morir a Fantine ante la presencia de Javert que lo intenta apresar, pero Jean Valjean logra huir.

Después ser encarcelado, y escapar, para cumplir con la promesa hecha a Fantine Jean Valjean consigue liberar a Cosette de las manos de los Thenardier.

En las páginas finales de este fantástico libro podemos leer como Javert es descubierto espiando a los revolucionarios, y tras ser condenado a muerte, Valjean inmediatamente solicita que le sea concedido el deber de ejecutarlo; lo lleva a un callejón vacío y para la sorpresa de Javert, corta sus ataduras y le permite escapar. Javert se ve envuelto en un inmenso “dilema moral”. La barricada es tomada, y los jóvenes héroes mueren en manos del Ejército. Herido aparentemente de muerte en la clavícula, Marius es salvado por Jean Valjean, el cual lo carga a hombros por las cloacas de París. A la salida de las cloacas Jean Valjean es detenido por Javert, pero Jean Valjean le pide por su honor que le deje el tiempo suficiente para dejar a salvo a Marius. Javert, ante la piedad y el amor demostrado por Valjean al salvarle de la ejecución, lo deja ir, medita profundamente y se suicida en el río Sena.

“Mientras el mártir, sin miedo a la muerte, se entrega por amor a la vida, el suicida se entrega a la muerte, por miedo a la vida”.

A diferencia de Valjean, Javert es un personaje vertical. No sólo no puede comprender su propio indulto, tampoco puede soportarlo. Por eso su historia termina trágicamente. Ante la fuerza de un testimonio que le muestra que la existencia se puede asumir de una manera diferente, Javert se declara derrotado. Se niega una vez a la invitación de asenso que la vida le propone, pierde el sentido de su vida y se suicida.

¿Dónde colocar a Valjean?

Cómo bueno o malo, cómo ladrón o buen padre, será buen amigo o un despiadado traicionero. Pienso es una mezcla de todo, para muchos tal vez un Miserable. Cuando quiso ser humano la vida le dio la espalda, y cuando él le dio la espalda a la vida se encontró con personas buenas que le cambiaron para bien, tocó lo más bajo de la miseria humana, pero alcanzó lo más grande y puro de la misma. Un claro ejemplo de cómo la vida no es blanca y negra, sino que hay un abanico de posibilidades, que dependiendo la situación quizás un día para bien o para mal te colocas en uno de ellos.

La condición de miserable no es definida por la mala fortuna sino por la incapacidad de atender las invitaciones que la existencia nos ofrece para ascender éticamente. La miseria social y física denunciada por Víctor Hugo no es nada frente a la miseria moral que logra desentrañar.

“La felicidad suprema en la vida es tener la convicción de que nos aman por lo que somos, o, mejor dicho, a pesar de lo que somos”.

De una forma u otra estos personajes nos habitan; la sombra en la oscuridad es reflejada entre nosotros a través de los Valjean, Javerts, Myriel, Thénardiers, Fantine, y la pequeña Cosette. El valor de descubrirlos en nosotros es lo que puede hacernos sensibles a la más profunda dimensión moral, que es el diálogo sincero y honesto con nuestros propios fantasmas, será entonces lo que nos guíe a descubrir el regalo principal que nos da la vida, que es el de escuchar, renunciar, elegir y crecer. La capacidad de descubrir lo miserable que llevas dentro, te hará capaz de reconocer lo miserable que te rodea; más aún, te hará capaz de –como el obispo Myriel- ayudar a la moral de los que creas miserables; los míos, los tuyos, reencarnados en aquellos que un día nos describió Víctor Hugo.

Share
Sobre ntdBoris 949 Artículos
El trabajo de NOTIDEPORTE siempre será tenerlos actualizados con lo último del acontecer deportivo. GRACIAS POR ELEGIRNOS!!!. bori@infomed.sld.cu

2 Comentarios

  1. Excelente valoración, vi hace muchos años, siendo un niño aún, una versión de TV de Los Miserables y me impresionó mucho, hermosa obra que hay que leer, hace poco por la TV se veía otra versión, incluso en la novela de turno el personaje de Félix hace mención de la misma y de su personaje principal Jean Valjean.

  2. una increible analogia, creo como tu que nada es blanco o negro, siempre hay matices…, y el fenomeno se debe analizar, desde su esencia…, ver cual es el resultado no siempre te brinda los agurmentos para dar criterios de un panorama tan complicado y amplio como la situacion de nuestro beisbol…, gracias otra vez

Comentarios cerrados.